La importancia de las vacaciones en la salud

Como sabemos, el estrés puede causar un deterioro importante de la salud física y mental de las personas, por lo que un descanso planificado aporta a nuestra salud un bienestar mental, emocional y físico.

Onda_verde 12-01-2022 13:25:05

Beneficios psicológicos de las vacaciones:

Mejora la salud mental y física. Es de sobra conocido el efecto que el estrés tiene sobre el cuerpo. Cuando nos vamos de vacaciones, y desconectamos, conseguimos relajarnos y equilibramos nuestro estado de ánimo.

Incrementa la creatividad. Estamos muy acostumbrados a nuestra rutina, pero cuando cambiamos de entorno, entendemos que no hay una única forma de ver y hacer las cosas. Es en ese momento cuando nuestra mente empieza a innovar y a pensar out of the box.

Conseguimos interpretar los problemas desde otra perspectiva. Alejarnos de nuestras preocupaciones nos ayuda a ver las cosas de una forma más objetiva, y nos permite trazar un plan de acción más eficaz. Descontextualizar el problema nos permite relativizar y abordarlo con mayor perspectiva.

Revitaliza nuestro cerebro. El cerebro es una materia plástica. Las nuevas experiencias hacen que se creen conexiones nuevas entre las neuronas. Por eso se ve beneficiado de los pequeños "retos" que le ponemos diariamente. Nuestro cerebro se vuelve "más rico" cuando nos vamos de vacaciones y, con ello, aumenta nuestra capacidad de adaptación.

Combate los síntomas de la depresión. Nuestros niveles de serotonina y dopamina aumentan en vacaciones, especialmente cuando viajamos. Estos neurotransmisores ayudan en la regulación de emociones como la felicidad o la tristeza. A su vez, esto produce una mejora en nuestra autoestima porque hacemos una mejor gestión emocional y controlamos nuestro día a día al completo.

Cosas a evitar que disminuyen el efecto reparador de las vacaciones:

La programación excesiva de las vacaciones. Frecuentemente tendemos a hacer extensos listados de cosas que hacer o visitar. Merece la pena tener en cuenta que más cantidad no equivale a más calidad, ya que saturar el tiempo disponible puede producir aún más estrés.

No cuidar el sueño. En vacaciones debemos dormir más, pero sobre todo, dormir mejor. Es habitual ver cómo tendemos a acostarnos tarde en vacaciones con el fin de aprovechar el tiempo en el que estamos despiertos. De nuevo se ha de recordar que el objetivo final es disfrutar, pero también, descansar.

No siempre conseguimos dar un respiro a nuestras rutinas desenfrenadas. En este sentido debemos valorar la necesidad de hacer cosas fuera de lo habitual, que no supongan una repetición constante de los mismos esquemas presentes en la vida cotidiana. Improvisar cuando estamos de vacaciones, y permitirnos dejar a un lado las rutinas que tenemos establecidas en el día a día, es muy beneficioso para fomentar el autocuidado.

Ojo con descuidar la economía personal. Es probable que surjan imprevistos. Asimismo, el disfrute se debe llevar a cabo sin caer en los excesos, puesto que un descontrol completo puede causar problemas de salud, económicos o relacionales.

Recomendaciones para mejorar la calidad de las vacaciones:

Lo bueno de la improvisación. Entre todas las recomendaciones, la principal es tener una gran flexibilidad. Como ya hemos comentado, el periodo vacacional está lleno de posibles imprevistos y, por muy planificado que esté, las necesidades de los individuos pueden cambiar. Ser capaz de improvisar y adaptarse a los nuevos deseos y posibilidades es fundamental para una experiencia óptima de disfrute.

Cambiar la mentalidad. Un segundo elemento imprescindible es el hecho de desconectar totalmente de la rutina. Es decir, se hace necesario que antes de iniciar el periodo vacacional se encuentre todo preparado para que las responsabilidades profesionales no interrumpan (salvo necesidad mayor) el descanso.

Atreverse a innovar. Otro elemento importante es el de atreverse a hacer cosas nuevas, pues permite la adquisición de nuevos puntos de vista que pueden aportar grandes cambios a nuestra vida, aumentando nuestra creatividad.

Prevenir los conflictos. Una consideración más, que debería tenerse en muy cuenta durante las vacaciones en compañía, es elegir actividades de ocio que podamos realizar de manera colaborativa y sean de gusto para todos los miembros del grupo. Esto refuerza el vínculo entre las partes, proporcionando además un mayor entendimiento de las diferentes perspectivas.

Aceptar el final de las vacaciones e intentar esquivar el síndrome postvacacional. El periodo de descanso tiene un final, y hay que tener presente este hecho para afrontarlo con energía y optimismo. Lo mejor, es hacer un retorno progresivo para re-adaptarnos, volviendo al hogar unos días antes, o ajustando los ritmos circadianos al horario habitual.

Es muy importante prestar atención a lo que toca en cada momento, sacar el máximo partido del disfrute diario y evitar los pensamientos laborales intrusivos.

Fuente: Diario21.tv, Medline Plus y Archivo personal

Consultor Medico: Dr. Rene A. Triviño G. - M.P. 5812 - Medicina Integrativa



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